Ella ni en cuenta de en que momento confundió su mundo real con el cuento que en su mente tejía, ella lastimada ya no sangraba, ella perdida ya no lloraba, ella no estaba pero aún respiraba... ahora siempre sonreía y se montaba en tremendas carcajadas por las razones que sólo ella entendía, con una mirada privada de la "verdadera" vista, con la cabeza llena de alboroto y algarabía, ya nunca más a su igual reconocería...
Después de conductas inapropiadas, decían; después de trastornos afectivos que la confundían, más lejos de las alucinaciones y de los delirios incesantes y sorpresivos... ella con ella misma... coexistía.
Con las ropas desgarradas cuando todo tenía, con la piel sombría que el tiempo no marchitó, con los cabellos sucios que ya no se mecían... pero con la felicidad que sólo ella conocía, se quedó viviendo en la libertad que en tierra firme nunca encontró, tal vez por eso sus alas se sacudía constante y ensayaba en todo momento para elevar los pies del suelo y alzar al fin el vuelo. Ni la protección de sus padres alcanzó, ni el amor único y puro del que ella cierta un día de verano enamoró, ni las ganas, ni las deudas con sus sueños sin cumplir lograron lo que ya era inevitable... caer al abismo del extravío que su mente maquiló desde el principio de su tiempo en esta vida...

Locura, se llama ella... mi libélula.
Soy Maggy
Para esa madre que perdió a su hija aunque a su lado siguió... por esa hermosa niña que de su mente nunca despertó... te quiero y no te olvido Paulina.
2 comentarios:
SIENTO ALGLO MUY PROFUNDO AL LEERLO, ALGUN PASADO? MUY BELLO, :)
Intensidad salvaje, explosión de emociones, me diste colores y texturas,una vez más, hermoso, gracias por compartir.
Publicar un comentario