martes, abril 03, 2012

Te presentí...

No sé bien que te hace tan especial, no sé si quiera como te encontré, no sé si vienes de la realidad o de si de un sueño te saqué, no sé ni tu nombre ni tampoco tu fe,  pero estoy segura que debe ser la luz con que se te creó para mí, que me hace sentir que a tu lado he vuelto a vivir, desde aquél día, en que me miraste y te miré sonreír, para dibujar un nuevo cuento, uno, con final prometedor y feliz, remontando estos tristes tiempos y a todo reloj a partir de aquí...


No corras, camina disfrutando tu camino.
Vomitando realidades para limpiarme de los días mal comidos, haciendo la talacha de los rincones más remotos que en mi alma existían indefinidos, perdonando mis errores y reparando los destrozos de lo que había sido mi vida, para luego descansar disfrutando de la vista de los cajones ya vacíos, recuperando las ansias por los sueños aún vivos y pintando con colores el paisaje de un nuevo camino. 

Me preparaba aunque sin fecha fija y sin lugar exacto para tu llegada, sabía, no sé cómo, que te aproximabas, comencé a caminar erguida, con cierto poder de felicidad, con cierta alegría distinta por la vida, con los ojos brillantes llenitos de tantos planes, con el anhelo en los labios y la esperanza en ambos brazos. Vestida pues con lo mejor de mí, me senté frente a la ventana para ver tu llegada practicando el sonreír, cientos de personas pasan por ahí, yo no te conocía pero mi alma a tu esencia muy cerca presentía.

Nuestro abrazo perpetuo.
Y es que la tardanza se debió a un error de tiempos: caí antes a este mundo a escribir sobre nuestro nuevo encuentro, en el desespero nací primero, y te lloré buscando por delante pero nunca volteé a mirar atrás ni por prevención ni por error a ver si te veía llegar. Y por fin te presentaste, y ni con el alma bien alerta te miré venir, me tomaste la cintura y me giraste en un segundo hacia ti, el corazón se me aceleró casi con dolor,  hasta sincronizarse con el tuyo, no hubo nada con la boca que decir, todo lo dijeron nuestros ojos y el contacto glorioso de dos almas que de desde siempre se buscaban para entrelazarse en un abrazo perpetuo, y con él iniciar nuestra historia de amor eterno, de esas que aseguran... no existen en estos tiempos.


Yo creo en el amor, si no hubiera creído, nunca te habría encontrado mi corazón...
Te amo.

Soy Maggy 

7 comentarios:

Mario dijo...

Creer es algo que nada ni nadie puede arrebatarnos, el ser amado, aquel a quien tanto nos entregamos siempre llega cuando ya lo esperabamos aún sin saberlo... quizás por eso sea el único, el ideal, la perfección.

excelente texto maggy, gracias por compartir...

victor hugo juarez alarcon dijo...

Ayyy weyyyyyyy

Anónimo dijo...

Excelente!! me encanto!!!

[DrAk'S] dijo...

Oh el amor, felecidades.

Toño Morales dijo...

Creer en el amor es vivir felices. Sea como sea el amor existe.

:)

bonitas palabras.

Abrazos!

mexcalero dijo...

el amor lo es todo,
como un insecto en el alma.,.

Anónimo dijo...

Lindo, muuuuuuuuuy lindo. Hay poesía complicada que nunca entiendo. Pero la tuya es sencilla y hermosa!! Soy Maribel =)