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martes, julio 31, 2012

Sonreír al fin...




Vuelvo a verme y al verme sólo puedo sonreír, sonrío y veo que vuelvo a ser feliz como sólo en sueños lo fui...

De una patada a la puerta y un dolor punzante como consecuencia, me vi salir de ahí, más encadenada que libre, pero libre al fin, sin conciencia del futuro pero sin temor, aún, sin temor de mí... nunca nadie supo hacia donde huí, sólo mis rodillas duelen la historia de las caídas y sólo mis pies y manos saben cuanto costo levantarse y seguir...

Trate de callar las voces de los que me señalaban, quise dejar en claro todas mis razones, pero la gente no escucha porque a la gente no le interesa cuantas fuerzas entregaste ni cuantas lágrimas derramaste... y cuando todo se aclara para tus adentros, sabes que sólo importa lo que en tu alma silenciosa en ecos infinitos ya retumban...

Luego el corazón late mostrándote el camino, lo sé y por eso se los escribo, no sé bien cual dios es cierto, pero me pidió a gritos que luchara y en la lucha gané aunque lo que no sé, es cuando tal lucha terminaré, tal vez porque no hay fin, tal vez porque después de cruzar la meta lo mejor fue la competencia...


Tal fácil que era llegar aquí, pero lo quise difícil para que valga más ahora éste, mi sonreír... sonreír gracias a ti...


Soy Maggy

sábado, julio 14, 2012

Mi libélula...

Desde el misticismo que envuelve a las libélulas...

Ella ni en cuenta de en que momento confundió su mundo real con el cuento que en su mente tejía, ella lastimada ya no sangraba, ella perdida ya no lloraba, ella no estaba pero aún respiraba... ahora siempre sonreía y se montaba en tremendas carcajadas por las razones que sólo ella entendía, con una mirada privada de la "verdadera" vista, con la cabeza llena de alboroto y algarabía, ya nunca más a su igual reconocería...

Después de conductas inapropiadas, decían; después de trastornos afectivos que la confundían, más lejos de  las alucinaciones y de los delirios incesantes y sorpresivos... ella con ella misma... coexistía.

Con las ropas desgarradas cuando todo tenía, con la piel sombría que el tiempo no marchitó, con los cabellos sucios que ya no se mecían... pero con la felicidad que sólo ella conocía, se quedó viviendo en la libertad que en tierra firme nunca encontró, tal vez por eso sus alas se sacudía constante y ensayaba en todo momento para elevar los pies del suelo y alzar al fin el vuelo.  Ni la protección de sus padres alcanzó, ni el amor único y puro del que ella cierta un día de verano enamoró, ni las ganas, ni las deudas con sus sueños sin cumplir lograron lo que ya era inevitable... caer al abismo del extravío que su mente maquiló desde el principio de su tiempo en esta vida...


"No sufro, vivo, muy adentro en mis pensamientos pero sin ataduras ni tomentos...  que con dos almas dentro yo ya no podía, que he elegido el encierro para vivir la libertad anhelada aún en contra del tiempo, que lo que diga la gente ya no me reprime, que recuperé la inocencia del que no ha nacido, que seré motivo para despertar conciencias, para mover corazones aunque parezcan piedras..."



Locura, se llama ella... mi libélula.

Soy Maggy 



Para esa madre que perdió a su hija aunque a su lado siguió... por esa hermosa niña que de su mente nunca despertó... te quiero y no te olvido Paulina.



martes, abril 03, 2012

Te presentí...

No sé bien que te hace tan especial, no sé si quiera como te encontré, no sé si vienes de la realidad o de si de un sueño te saqué, no sé ni tu nombre ni tampoco tu fe,  pero estoy segura que debe ser la luz con que se te creó para mí, que me hace sentir que a tu lado he vuelto a vivir, desde aquél día, en que me miraste y te miré sonreír, para dibujar un nuevo cuento, uno, con final prometedor y feliz, remontando estos tristes tiempos y a todo reloj a partir de aquí...


No corras, camina disfrutando tu camino.
Vomitando realidades para limpiarme de los días mal comidos, haciendo la talacha de los rincones más remotos que en mi alma existían indefinidos, perdonando mis errores y reparando los destrozos de lo que había sido mi vida, para luego descansar disfrutando de la vista de los cajones ya vacíos, recuperando las ansias por los sueños aún vivos y pintando con colores el paisaje de un nuevo camino. 

Me preparaba aunque sin fecha fija y sin lugar exacto para tu llegada, sabía, no sé cómo, que te aproximabas, comencé a caminar erguida, con cierto poder de felicidad, con cierta alegría distinta por la vida, con los ojos brillantes llenitos de tantos planes, con el anhelo en los labios y la esperanza en ambos brazos. Vestida pues con lo mejor de mí, me senté frente a la ventana para ver tu llegada practicando el sonreír, cientos de personas pasan por ahí, yo no te conocía pero mi alma a tu esencia muy cerca presentía.

Nuestro abrazo perpetuo.
Y es que la tardanza se debió a un error de tiempos: caí antes a este mundo a escribir sobre nuestro nuevo encuentro, en el desespero nací primero, y te lloré buscando por delante pero nunca volteé a mirar atrás ni por prevención ni por error a ver si te veía llegar. Y por fin te presentaste, y ni con el alma bien alerta te miré venir, me tomaste la cintura y me giraste en un segundo hacia ti, el corazón se me aceleró casi con dolor,  hasta sincronizarse con el tuyo, no hubo nada con la boca que decir, todo lo dijeron nuestros ojos y el contacto glorioso de dos almas que de desde siempre se buscaban para entrelazarse en un abrazo perpetuo, y con él iniciar nuestra historia de amor eterno, de esas que aseguran... no existen en estos tiempos.


Yo creo en el amor, si no hubiera creído, nunca te habría encontrado mi corazón...
Te amo.

Soy Maggy 

jueves, febrero 23, 2012

Así nació...

Es de dolores, ser más fuertes de noche...

Ahí acostada en medio de una enorme cama en posición fetal, lloraba más por dentro que por fuera de tanto dolor que me atormentaba las entrañas, más las del alma que las del cuerpo entero, de esas noches tristes donde señalarte con el dedo para sentirte más culpable de lo verdadero, de esas muertes lentas que pides a gritos antes de reconocer lo que por claro es cierto, destrozada por alegrías falsas, más sola que la soledad acompañada, más pobre de sueños que de horas en real contento... así tan lastimada pasaron en llanto unos tres días cada día, hasta que se acabaron con el tiempo, medio me había levantado cuando le grite al espacio con gran reproche ¿hasta cuándo está el fin marcado?... y fue ahí en el fondo de mi propio fango que la luz hizo su maravillosa aparición, una chispa en la mente en comunicación con el corazón que quita telarañas y pone todo a funcionar, el plan de morir en esa cama ha caducado y nace dentro una mínima pero significante esperanza y es que "es de esperanzas no morir", y con ella aunque pequeña comencé la construcción de una ilusión que luego creció hasta ser un sueño, uno que casi puede tocar de tanto soñar... y con esa chispa la sonrisa floreció, mis ojos recuperaban brillo y el sueño continuó... emprender el camino hasta encontrar de nuevo a el amor...
Así nació la historia de nuestro amor...






Nunca esta tan oscuro, ni tan alto, ni tan lejos, ni tan a destiempo, que no puedas comenzar un nuevo sueño...


Soy Maggy

viernes, diciembre 09, 2011

Alina, la que podía a ciegas volar...


Debe ser que Alina realmente podía soñar hasta volar, hasta desprenderse de ella misma, tocar el cielo, ser feliz y regresar a llorar…

De esas imágenes regalos de inspiración que te echan a volar... gracias amigo.
El mundo por lugar, no dejaba de quejarse, pequeños y gigantes sollozos de cansancio que sólo unos cuantos podían escuchar; el mundo por sociedad parecía zona de desastre, desalentadoras noticias de muerte y de penas a cada instante; el mundo por familia, daba ya mucho que desear, una competencia para saber a quién le dolería más; el mundo por cabeza era todo un desafío, afirmaciones de tristeza, palabras huecas casi sin sentido, almas viejas que se sabían salvar, almas nuevas que poco podían vadear entre el lodo y porquería que la vida les mezcló, como la  más grande provocación, ¡cuan difícil era cruzar!

Alina por su parte, que había nacido en plena aglomeración de problemas sociales, vivió su infancia entre juegos, sueños y poemas casi reales; una niña hermosa, igual dentro que por fuera, ojos grises, grandes y luminosos que enamorarían a cualquiera, piel blanca aterciopelada casi angelical, con una cabellera negra perfecta aun después de la cama, manos suaves que siempre dibujaban en el aire como reafirmando sus palabras, su silueta agradable y su delicado aroma, pero lo más bello que hacía brillar a la de por sí hermosa Alina, era su imaginación inusual y sus palabras tiernas y distintas, que la mantenían viva hablando solamente con ella; así pasaba el tiempo, todo a su alrededor estaba tan muerto que Alina tenía que hacer de vez en vez esfuerzos para seguir viviendo más por fuera, más no dentro en su corazón y cabeza, pero nunca se dejó vencer, ni siquiera cuando sus primeros desamores la desarmaron casi por completo, casi dejándola muerta.

Con un alma soñadora y un espíritu visionario e ingenuo que lo soportaba casi todo, Alina empezó el viaje sola, independiente por la vida, sabía que no debía ser tocada por tentaciones traicioneras, por más majestuosas que éstas le parecieran, caminaba por las calles, las físicas y las mentales, siempre en total resplandor, como si fuera un poco un espectro celestial, pero las apariencias engañan, Alina sufría como lo hago yo y como seguro lo haces tú, dentro o fuera... 

Debe ser que al verlo, el sueño paso al plano terrenal, o tal vez sólo aprendió a volar casi tan alto y casi tan lejos que lo alcanzó a tocar con los sentimientos, con un delicado titilo en el cuerpo lo descubrió a suspiros tejiendo nuevos sueños, se decidió a encontrarle en alma y cuerpo, una oportunidad llegó y Alina no la malgastó, tomó su mano se la colocó en el corazón, por un instante Mateo no conectó, pero al enfrentarse a los ojos más brillantes que había visto, un vuelco en su interior, como esas conexiones infinitas llenas de tanta historia, que se entrelazaron desde otra vida y su mente y su cuerpo reaccionó, pero no su corazón…
Entonces el sueño de Alina se trazó pero la historia no terminó en un hermoso cuento, debe ser que a Mateo, la vida lo humilló y sometió tan cruelmente que en un bárbaro lo convirtió, la implacable violencia a su corazón, lo llevó a la peor de las tristezas, una llena de coraje y con la falta lágrimas sinceras, de esa misma que te sacrifica la esencia volviéndote arribista y calculador, enfermo de egoísmo y de avaricia, dónde triunfan superficialidades que te alejan del camino y te demandan malestares eternos con flashazos de alegrías fortuitas, tan efímeras que más que satisfacción te encadenan más y más a una agonía pausada y cruenta, infestada de maldades para quien en su caminar se atraviesa.

Debe ser que Alina, que había aprendido a ver la vida como a través de un vitral, le concedió ser protagonista de los días de su amor, ciega por la claridad de lo que sentía, al fin, las deidades malignas le tocaron con la tentación, una disfrazada de amor, dejo de verse inexpugnable ante las caricias y palabrerías engañosas que ocultaban las verdaderas intenciones de Mateo, y su cuerpo y su alma le entregó antes de quedarse sin aliento.

Una noche de plenilunio, entre la penumbra vaga de la pequeña alcoba acogedora en que sus noches la cobijaba, Alina le compartió su existencia, convencida de que era suya tanto como él de ella, extasiada hasta la médula de lo fue siempre “Alina” tocaba su cuerpo y convencida creía que también su naturaleza, pero desalmado fue Mateo que la sucumbió a sus ganas de tenerla cerca, robo con sus caricias la inocencia de la niña, disfrutó mientras ella le recibía como recibiendo riquezas, mientras ella seguía soñando entre los brazos fuertes de Mateo, no se daba cuenta de la terneza falsa que le comenzaba a carcomer los sueños de sus días, le arrancaba sin tregua los gemidos del placer, tanto y tan sin pausa que las voz de la advertencia se le fue a esconder hasta el estúpido sótano de las palabras tímidas y cobardes que no lucharon por defenderla… después de la culminación, Alina en cuerpo satisfecha estaba, pero al encontrarse con los ojos hinchados de regocijo alevoso con que Mateo la miraba, comenzó a despertar para iniciar una muerte lenta…

Debe ser que Alina murió y despertó a la vida en el mismo instante en que Mateo se separó de ella, debe ser que volvió a volar para escapar lejos de su realidad, debe ser que su alma era vieja que la salvación le llegó por naturaleza, pero la dejó como flotando para ser feliz mientras en su mente vuela, debe ser que ella no cabía en estos tiempos de humana pobreza, debe ser que era un poco ser divino que terminó presa de sus fantasías, pero siguió caminando por las calles con entereza, debe ser que encontró su felicidad encerrada en la alcoba de su corazón, sin anhelos ni deseos, sólo sueños que la hicieron menos cuerpo, pero más Alina, sólo para ella y el viento...



Tal vez este cuento te parezca doloroso y te haya dejado un poco tenso... pero recuerda:
"Uno no sabe nunca donde comenzará un nuevo sueño...no dejes de volar jamás aunque te roben a ratos el aliento"... Alina ya encontrará a su consuelo...


Soy Maggy



martes, noviembre 22, 2011

Número veinte...





He descubierto historias de amor en todas sus expresiones, hasta donde la renuncia a este mismo es el principal protagonista de una... o varias vidas...
Acostumbro de vez en vez cerrar mis ojos y recordar la callecita número 20 de algún hermoso pueblo para este diminuto cuento, empedrada al azar, eso creo, como para que quedara peor que si la tierra le hubiera dado alguna forma encaprichada y menos accidentada, era en ella, allá por su principio, donde vivían Sofía y sus hermanas huérfanas, la tragedia de sus padres se las escribo luego, ya saben cosa de no perder su atención ni el tiempo, pero me permito dibujarles más sobre la callecita 20, esa misma que subía hasta la punta del cerro que se alzaba como un mirador natural, desde donde se veía la pequeña cuidad, una calle tan pequeña que no cabía ni un coche, ni de ida ni tampoco de vuelta, la gente que por ahì caminaba, a menudo rosaban sus cuerpos de tan cerquita que pasaban, como le sucedió a Sofía cuando muy juntita a Carlos se encontró, aunque no estoy segura si también lo fantaseó, bueno como sea que fue esto ocurrió a la altura de las paredes traseras del templo, donde más calorsito del sol de otoño se lograba sentir, de ahí en esos instantes en que se miraron y se descubrieron desnudando sus almas por el cruce de sus ojos, de esas miradas que se muestran como ventanas por donde se asoma tímido el espíritu que nos habita dentro...algo de su corta y eterna plática me acuerdo que algo así se susurraron como apresando a el tiempo: -A veces cierro los ojos para poder sentirte, aquí, entre mis brazos puedo olerte y le platico a tu espacio que se forma entre el calor de tu ausencia y las líneas tenues que todavía vibran y que aún dibujan tu bello cuerpo, en mi cabeza abrazo una forma de trazos jamás pensados, que sólo los podía ver en sueños y fábulas que yo pintaba para sentirme menos solo y un poco más vivo, ahora, me fue fácil entender lo que era eso que llamaban amor, me fue fácil poder entrar en tu mirada y detener el tiempo, tiempo único sólo para ti y sólo para mi, sé que soy amado y tu eres amada por mi... Sofía escuchaba a Carlos con todo detenimiento, y bastaba sonreírse con todo el cuerpo para corresponderle sus hermosas palabras y su amor sincero...Sofía soñaba que soñaba, aturdida de tanto dolor y problemas, a sus hermanas que como ella huérfanas cuidaba y encaminaba a la vida, vida de amor a la que renunció ella... trastornada por la falta de cariño se apropiaba de sus fantasías como deseo de vivencias , infinitos reflejos de si misma calzando otras vidas, deseando pero no muriendo, amando pero sin puntos fijos, siempre en movimiento... y aún deambula por la callecita escribiendo relatos de amor con palabras del corazón no del pensamiento, como para flotar en sueños, algunos propios y otros ajenos, esperando un día alcanzar la gloria de un amor que se le quede en el pecho, uno que le ame el alma tanto como su ansioso cuerpo...
Les escribo luego como conocía esta mujer aquél sentimiento tan ajeno para muchos y para pocos tan pleno, pero bueno, por el principio de aquella angosta callecita, les decía... vivían Sofía y sus hermanas huérfanas...

Jamás renuncies a la oportunidad de amar, amar en cualquier expresión y forma, en cualquier modo o trazo... de pronto podrías encontrarlo... está ahí sólo hay que atraparlo...                  Soy Maggy

domingo, octubre 30, 2011

La niña de los ojos de agua...



Los recuerdos buenos y los no tanto, los recuerdos simples y los complicados, siempre te sirven de impulso cuando el cielo  tomas por sueño y deseo para vivir ésta vida... que por cierto ya esta pasando frente a este cuento...

Había una vez un no castillo, un perro y yo... sin príncipes ni reyes ni corceles, ni bufones, ni fiestas, ni banquetes, tampoco me alcanzó  para dibujar hadas, ni ratones que hablan, ni dragones, ni espadas encantadas; pero si había un gran viñedo según lo medía mi pequeño cuerpo, cientos de parras calculadas con mis diminutos dedos, desde el ras del suelo alcazaba a ver sus tronquitos retorcidos y tortuosos con demasiadas vueltas y rodeos que parecían infinitos pero no llegaban ni tan alto ni tan lejos, ahora ya lo veo, con sus hojas aterciopeladas y sus repetitivos picos, cinco para ser exacta en cada hoja verdosa, aunque parecían iguales, a mi no me engañaban, las veía tan de cerca y durante tanto tiempo que las conocía a todas, la mejor temporada de mi cuento fue cuando de las parras soñé y escapé del cruel tomento que dentro del castillo se escribía entre gritos, amenazas y dolorosos momentos ...

Babel era mi perro, un husky siberiano hasta que lo atrapé en el engaño y lo descubrí samoyedo, todo blanco, tan grande tan grande que podría haberlo soñado dragón pero echaría a perder este cuento, cada que me saludaba, un baño de baba y una arrastrada por el suelo. Babel era un ángel, ya sabes lo que dicen: "los ángeles no son como los pintan", era mi amigo, mi amigo fiel, el único que supo escuchar mis historias mágicas y aunque a veces se hacía el desentendido cuando de malos  y tristes episodios se trataba, pero yo sabía cuanto me adoraba y jamás nada ni su silencio le reprochaba. Babel y yo tomábamos largas siestas debajo de las parras, éramos tan cercanos que hasta juntos enfermamos de la panza no sé bien cuantas veces, por comer uvas endulzadas por nuestros hechizos y conjuros, pero amargadas por la asoleada que se daban, hacíamos hoyos en la tierra buscando tesoros, bueno, al menos Babel siempre los encontraba, tremendos huesos que yo no le recordaba él mismo los había enterrado y perdido en su mapa intuitivo del patio... no patio no, del viñedo de la casa... Unos columpios rojos en medio de los tintes verdes del jardín, eran causa de alegrías y mariposas en la panza cuando muy alto llegaba...

Desde el viñedo veíamos y escribíamos la historia oscura que se vivía dentro del no castillo, anotando en nuestro libro de la vida todos los sucesos, husmeábamos por las ventanas para ver si la calma por fin había hecho su entrada, pues allí, me parecía la gente deambulaba endemoniada.  Babel me repetía despacito con ladridos y gruñidos que de su lado no me alejará, debe ser que cuando me veía con los ojitos hechos agua, le dolía su corazón, porque estoy segura que tenía, si hasta le contaba los latidos cuando al médico en juegos lo llevaba, si hasta los míos sincronizaba con los suyos, para volver a la calma cuando agitada y asustada entre sus patas me escondía. Un dìa me llenó tanto de amor que negué a volver al no castillo, creo que a nadie le importó pues el mismo sol me encontró a la mañana siguiente, luego le pedí perdón por no encontrarme en mi cama como lo recibía yo siempre, esa noche contamos estrellas como contando borregos para conciliar el sueño, no pasé frío, ni sustos ni nada, era como bendecida durmiendo con mi ángel de la guarda.

Mi abuela era la mala de la historia según me aleccionaban, pero Babel y yo aprendimos a no escuchar palabras, preferíamos cerrar oídos simulando aprender el objetivo, nos escapábamos de vez en cuando, por el punto de la barda que más bajita de nuestro lado era,  para alcanzar el techo del castillo de la abuela, una señora chaparrita poco agraciada, con arrugas en las arrugas que contaban historias fantásticas, pero que a veces también de ella me escabullía porque aunque era tan buena y tan santa, seguido se empeñaba en bañarme cada que sus ojos me analizaban, eso sí, por mi, la abuela las manos al fuego metía, aunque a veces, las muchas, se quemaba, sabía abrazarme tan cierto y tan delicado, que hasta un suave pero insistente miedo me provocaba, ¿qué sabía yo de abrazos que no fueran los del perro grande y blanco? entonces de un segundo a otro de sus viejos y lánguidos brazos escapaba, pero se encargó de dejarme como herencia aún desde la vida, palabras que entonces no entendía yo pero que con reloj de los años retumbaron en mi cabeza hasta tomar forma y de ahí el perdón que más que los otros, yo necesitaría. Ella con su eterno y delicioso aroma a aceites, remedios de azogue, además de otros merjurges y cosas raras, siempre me decía: un día comprenderás que ellos perdieron su infancia y no tuvieron ni un perro que los acompañara, que la vida que les tocó les destrozó el alma, que sin querer o queriendo sus sueños que quebraron y pudrieron entre golpes y tormentos que se leen en su cuerpo y se notan en las palabras que por su boca desde su corazón emanan, no los odies nunca, perdónalos y tu alma será salvada. Luego me hacía repetir con ella chorrocientas oraciones y muchasmiles letanías, de esas no me quedó absolutamente nada.



La vida de la niña que siempre escapaba, se me fue de las manos como se va el agua, entre cuentos e historias inventadas, entre el viñedo del no castillo y el castillo de la abuela adorada, entre pelos blancos y babas encantadas. Poco a poco con el tiempo o el destiempo ya ni sé como llamarlo, se me fue olvidando el viñedo, el perro y las historias endiabladas, eso sí, aún llevo dentro a la niña de los ojos de agua...


Soy Maggy


martes, octubre 18, 2011

Dibujo de amor...

Tengo vivo el recuerdo de un día de clases, muy poco común, uno de mis alumnos dibujó un caballo cuando un dibujo de amor pedí, una niña trazó un gran corazón, otro a su familia, otro más a una niña, y al final uno ningún trazo me entregó, pues me dijo según su madre y la feria en que vivió... "el amor de extraños no existe, sólo existo yo"...ella una ley le grabó en el pensamiento y en su pequeño corazón... Te amo Kevin!! nunca te olvidaré!!!

"Cuidado de tocar almas inocentes con la daga de tu dolor"

...Este es uno de mis dibujos de amor... 

Debajo de la falda guardo silenciosos secretos de amor, de historias nunca dibujadas como las dibujo yo, con colores, aromas y sabores únicos en mí y que para mi interior guardo hoy...
Palabras  justas que solamente se pronunciaban cuando para amarte viví, minutos que se hicieron incontables cuando para disfrutarte al desvelo sin razonamiento me entregué a él como me entregué yo a ti, aroma singular que mi cuerpo producía solo para cautivarte, tiempos donde desde el verano y a la vuelta del calendario disponía yo de mí cuerpo, alma y cerebro para reinventarme a cada momento con el sólo propósito de seducirte hasta los sentimientos. Días de luz, donde el amor brota por los ojos, piel y boca como un predicamento, como para siempre, siempre enamorarte. Donde no puedes disimular la alegría y la felicidad que te invade todo pensamiento y por condición: todo lo que con ellos tocas aunque sea indirecto, que lo dibujas ya sea mujer u hombre, perfecto, que lo miras y lo miras desde dentro, que su silueta es agradable, que sus palabras te mecen como meciendo las ramas de los árboles por el viento suave, que su mirada te da vida y te alborota las entrañas, que su cabello huele tan bien que podría resucitarte...
De esos amores que te nacen desde los huesos, de esos amores que no te dan pesadez, que de tanto que amas te duelen los malos pensamientos, que de tanto que te entregas se olvida el tiempo...

Hoy, entre palpitaciones que agonizan con recuerdos de tu nombre, con recuerdos de caricias, tan valioso eres, como para inmortalizarte antes y hasta después de la bendita muerte. Como un círculo dentro de los círculos tu compañía se me acabó, más triste pero menos sorprendida pues desde que nació nuestra relación, destinada a morir entre las vueltas que da la vida, siempre lo supe yo. Que no mienta la mentira de que el amor no existe, que no se divulgue el rumor de que "para siempre" se contradice, que la vida es tan corta, que cuando se te va acabando entre sueños y cicatrices, quisieras volver sobre tus pasos, pero tarde ya lo decidiste...






"La vida de entre las manos como agua se nos va... que no se nos vaya igualmente el amor, como tatuaje, por siempre deberá quedar en el corazón..."

SoyMaggy

viernes, octubre 14, 2011

Nadie muere solo...

Fragmento de la historia ganadora del concurso Historias extraordinarias 2011 gracias a lautopia.ning.com ...


Porque hasta hay dolores esperanzadores... de esas veces que uno muere dos veces o más cada día, para cuando la muerte cierta te encuentre no te sorprenda entre fantasías... algunos mueren de pie, aunque no supieron desde cuando con la muerte convivían... 


La gente paró de llorar casi instantáneamente cuando Pablo abrió la puerta irrumpiendo en los sollozos y lamentos del público presente, algunos eran acarreados para amenizar con gimoteos que más bien causaban risa, pero bueno, así se acostumbraba y así hasta malamente se divertían... el olor que despedía Pablo por aquella muerte era casi insoportable, el color de su cuerpo delataba su tormento, el sabor de sus lágrimas envenenarían a cualquier persona y de cualquier peso, de largos pasos y ya parado frente a su cuerpo inerte por el contratiempo, el silencio de todos menos uno se endurecía... entre gritos que iban y venían desde blasfemias hasta palabras tiernas, los dolientes quedaron atónitos, jamás en la existencia de sus días habían presenciado tanta muerte, de la chica allí tendida y del hombre que más niño que nunca en ese instante parecía...

Algunos no lo soportaron, y corrieron y hasta creo vomitaron, el contagio de tristeza era irremediable, tanto así la amaba a ella que de igual intensidad su dolor ahora era, algunos de los que se quedaron estaban helados y momificados no pudieron alejarse y así vivieron aquél lacerante instante que más bien fueron tres tiempos:

La agonía de encontrarla más muerta que fría, el diálogo más estúpido y extraño para los ajenos, pero eternamente punzante para todos los testigos de aquél fatídico momento, aunque muchas palabras que por la boca de Pablo brotaban sólo las entendía su alma, dios y la inerte Esmeralda... y por último la despedida que le duró unos ochenta y tantos años en lenta y hasta a veces sensual agonía...

-Esmeralda mía ¿por qué me traicionaste con la muerte que es tan dura, escalofriante y sin medias tintas?¿por qué me dejas con las ganas de tocarte como aquél primer día? ¿por qué me enamoraste, con esa mirada que derramaste por mi cuerpo y alma como con nadie lo hacías? ¡Levántate! cofresito de mis amores ahora ¿dónde guardaré mis secretos?, secretos que sólo tú entre palpitaciones, escondías...


Esa tarde que me encontraste, reíste sin pausas y casi no respirabas, admirando la inocencia de la fobia que me congelaba desde los pies hasta la cabeza cuando en las alturas me encontraba, reíste tanto y tan auténtico, que se me olvidó el cruel padecimiento, me volvió la movilidad y bajé rápido aquella escalera interminable que de pronto se volvió mi amiga, pero tú no paraste de reír, me tomaste de la mano y contagiaste tú sonrisa, me jalaste hasta el suelo y el cuento me pareció eterno, fue ahí que nos conectamos desde el antigua concepción de nuestras almas hasta la culminación en el cielo...


¡Despierta ya mi joya más preciada! que aquí me arranco el corazón para ver si vuelves aunque sea a paso lento, compartiremos los latidos, latidos de este corazón que para ti y para mi alcanza para todos los tiempos, que aquí la piel me saco para no recordarte aún con la edad en el cuerpo, que aquí de la vida me separó para no extrañarte tanto...


Los presentes volvieron al llanto, llanto original no pagado, el dolor de ellos se apoderó, aún en lo lejos, en la distancia y en el tiempo, tres generaciones pasaron y aún la tristeza en los rostros se les marcaba, por haber vivido ese desencuentro, hasta los árboles a ritmo acongojado se mecían, hasta las aves del pueblo cantaban canciones con melancolía, hasta la gente se acostumbró a escuchar los pasos taciturnos del ánima de Esmeralda y como maldición para todos hasta que Pablo sanara... Esmeralda se murió y con ella todo lo que la tocó ya sea con los ojos, piel o con el sentimiento...

 Pablo enmudeció su cuerpo y esencia para el pasado y los nuevos tiempos, tiempos condenados a vivir para morir en silencio, con la única ilusión de que Esmeralda lo esperara para un nuevo encuentro...


Soy Maggy



viernes, octubre 07, 2011

Sueños: encuentros de almas y a veces cuerpos...

Con sus manos temblorosas y mordiéndose los labios, sin temor más que el de ser descubierto por sus propios juicios, que no eran muy aliados, se pregunta hasta cuándo controlaría sus instintos...

Siempre tímido siempre correcto, así deambulaba con vestiduras falsas por la vida que le toco vivir, una que lo ataba y sofocaba cada que su corazón, mente y cuerpo le estrujaba con pasión desenfrenada por tenerla a ella, ella que loco lo tenía desde su encuentro inesperado hacía apenas unos días, semanas o destiempos...

Soñando despierto y pensando dormido, su alma y cuerpo le entregaba, con escenarios perfectos entre sus brazos la estrechaba, entre suspiros lentos siempre la besaba, pensarás que cuando despertaba ya sea del sueño ya sea del pienso, él su cruda realidad odiaba, pero ¿qué no sabes que entre fantasías la vida misma se nos escapa hasta el mismo cielo? ¿qué del infierno sufrimos sólo por cobardía y desconsuelos aferrados a nosotros sólo porque queremos?

No importaba para él si los sueños, sueños eran, qué importancia tiene, si la tiene a ella, qué responde a sus miradas y que también lo sueña...

Soy Maggy

lunes, agosto 22, 2011

Anoche soñé que soñaba...

Algunas veces de mi cuerpo muero, otras simplemente me entrego a lo que me corresponda detrás de la vida ciega que mis ojos no ven pero que sienten, a veces vivo, a veces muero, pero siempre siento lo que tú no sientes... De mi mente fastidia el anochecer y de mi alma renace el amanecer, así que mientras mi alma permita tal milagro, sigo viendo lo que sólo mis ojos pueden ver...

Anoche soñé que soñaba y allí encantada por la hermosura de su rostro caminé de regreso hacia el abismo de la tristeza de tu cuerpo, no soñaba, pensaba... y pensando que soñaba me inspiraste la más grande ternura que jamás por nadie mi corazón expresó, estabas ahí con todos tus años los mismos que Dios te dio para que hicieras con ellos de arriba a abajo, ahora imploras sin habla que te sea otorgado el perdón, tus manos tiemblan como no temblaban, tus ojos no encuentran calma ni un punto fijo que pueda auxiliar en la  angustia disimulada, no quieres hacer daño a lo que más amas, más aún no quieres hacerte daño pero no es tu voluntad si no la de tu cuerpo asfixiado por ese terrible demonio que lo atormenta desde tiempos remotos, ese que un día encontró abierta la puerta de tu vida y decidió tomar asiento en lo más cómodo de tu esencia viva y desde ahí su autoridad se ejercía... no soñaba creía, pero la confusión me atormentaba, no hablabas reías, pero reías y dolía, recuerdo que te amaba aunque tú no lo distinguías, ahora me pides perdón a la orilla del camino, ese que debía llevarte a donde jamás volverías...

Y hoy que la luz de nuevo mis ojos abría, no soñé, meditaba mientras mis pies probaban del suelo, entonces corrí en busca de aquél hombre que me suplicaba en sueños, el mismo que necesitaba de mí, ni una sola palabra le dirigí, entonces el supo que recibía de mí lo que anhelaba hace tiempo....

"Yo te perdono papá" le dije con el sentimiento.           Soy Maggy